sábado, 12 de marzo de 2011

Se paró el reloj.

Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble, y la hora exacta de ese beso eran las 12.10 y quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj para siempre y ya nunca se qué hora es, pero me da igual, y desde entonces miro constantemente el reloj...

martes, 8 de marzo de 2011

Estoy buscando a mi novio, se llama Wally.








da.

Te quiero, sin reflexionar, inconscientemente, irresponsablemente, espontáneamente, involuntariamente, por instinto, por impulso, irracionalmente. En realidad no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados. Sólo sé que te quiero. Nunca pensé que fueras a ser tú, pero lo eres. Eres tú y tu manera de hacer las cosas. Tu forma de mirarme, tu risa, tus gestos, tu pelo. Porque se me acabaron las excusas, y ya no puedo decir: "si tu supieras", porque lo sabes, porque me conoces. Tengo tantas cosas que decirte, que no sé por dónde empezar. Y puede que si me pusiera a escribírtelas una a una, me quede en blanco, lo más seguro. Quizás sea el momento de darte las gracias por todo este tiempo que pasamos juntos, o de dártelas también por el tiempo que nos queda. Es posible que sea el momento adecuado para decirte, asegurarte, que en esta vida ya no quiero otros besos, ni otros abrazos, ni otro número de teléfono al que llamar por las noches, ni otra voz a la que hablar. No quiero otros sueños, me gusta lo que sueño. Porque mi vida empezó el día en que te conocí: tú me enseñaste a vivir.

lunes, 7 de marzo de 2011

Entre tú y yo, la realidad.

Una pared de cristal, diez toneladas de soledad, el minutero del reloj, me ha vuelto a dar la razón.
No es hora de que tú, me digas que no, que no, ¡que nooo!






No te pierdo de vista, y ya te echo de menos.
No quiero ningún gramo, que no sea de tu cuerpo.

sábado, 5 de marzo de 2011

Se hace todo tan cuesta arriba...

Te levantas cada mañana con la esperanza de que el sol brille, que las nubes sean blancas y esponjosas, y ver en ellas figuras. Sí, eso sería lo bueno... Pero cuando todo parece que se normaliza, te das cuenta de que todo eso del sol y de las nubes, es tan solo un sueño. Despierta princesa, has vuelto a la realidad.


Porque lo único que buscamos todos en la vida es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana.

Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo y fue increíble, y la hora exacta de ese beso eran las 12.10 y quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj para siempre y ya nunca se qué hora es, pero me da igual, y desde entonces miro constantemente el reloj.

domingo, 27 de febrero de 2011

Todo pierde su sentido

Antes de poner en duda una sola de mis palabras, dime cuando te he mentido. Por que puedo equivocarme pero no te engañaría. Puedo girar bastante más deprisa de lo que luego tardo en equilibrarme. Puedo maltratarlo todo aunque no quiera. Y hay cuando no tengo nada y puedo con todo, y hay cuando no puedo con nada, y además, no lo quiero. Puedo escribir páginas y páginas de mentiras en primera persona, que nada tenga que ver con mi ánima, ni con nada de nada. Cada kilómetro a la espalda le resquebraja a cada uno de manera distinta el espejo. Y yo sólo voy dejando aqui y allá pruebas inexactas.Y a veces que ni eso , te juro mi vida que hay veces que ni eso. Golpear y resbalar indistintamente piel a pared, moratones vitalicios sin memoria. Cada herida es un misterio en la resaca, y que quieres que te diga, tampoco procuro entenderlo. Por que el " Se mira pero no se toca " equivale al " se siente pero no se entiende". En cuanto a tentación y a los sentimientos se la traemos bastante floja, te lo digo por experiencia. Desarraigarse, mandarlo todo, maldita sea, por una vez, al infierno. Ser uno mismo a riesgo de caer en picado y para siempre en el intento. Aquí me tienes, con mi idilio de garrafón convertido en gas lacrimógeno. Te tomo prestada la mitad de tu pasado para derrochar, innecesariamente, cariño. Idílicamente tú, idílicamente yo. En el fondo mentimos como cosacos diciendo que en vez de evitar hundirnos, nos place la deriva, y que va en serio eso de que estamos locos y alegremente confundidos y tememos poquito más que la inseguridad. Antes, mucho antes de jugar a querernos
me acuerdo de situaciones lumínicas escandalosamente aburridas.Y de que vamos serenos con eso de que nunca seremos las cenizas de no vernos si bailamos, a las tres de la tarde como si fuesen de la mañana.La conclusión, la epifanía.
De que si no estoy, del verbo estar con mayúsculas, te quemas.He jugado a jugar contigo y me has ganado.Y ha habido veces en las que no estaba jugando pero jugaba a que no te dieses cuenta. He subido a lo más alto sólo porque luego la hostia iba a ser mayor. Ser o no buena gente, así, tan buenagentemente dicho puede, en fin, qué sé yo, pero puede
que sea saber quien te quiere. Que te lo mereces.